El gato con botas – Un cuento clásico de aventuras y astucia

Cuenta la historia del gato con botas, que hace mucho tiempo en un lejano lugar, existía un viejo molinero que solo vivía de su humilde trabajo y sólo tenia como bienes de posesión un molino, un asno y un gato; con lo que había logrado levantar a sus tres hijos.

Un día, el anciano molinero enfermó gravemente y reunió a sus tres hijos y les dijo:

-Se que se aproxima mi hora de morir y quiero repartir lo único que tengo como herencia para cada uno de vosotros.

-Para ti Ramón, que eres el mayor de mis hijos te dejo el molino.

Ramón muy triste por la muerte que se le aproximaba a su padre, pero agradecido por su herencia dijo:

-Hágase como tú dices padre; te lo agradezco, dijo el primero de los hijos.

-Pedro, tú que eres el segundo de mis hijos; te heredo mi fiel asno, cuídalo mucho.

-Así lo haré querido padre, respondió acongojado el segundo hijo.

-Y tú, que eres el último y más pequeño de mis hijos heredarás a mi preciado gato.

En ese mismo momento murió el anciano molinero. Después de que pasaron los días de duelo, cada uno de los hijos se hizo cargo de la herencia que les habría dejado su padre.

El hijo menor estaba muy triste e inconforme con su parte de la herencia y no hacía más que repetir:

-Yo soy el que ha recibido la peor parte de la herencia, ¿Para qué me puede servir un gato?, ¿Qué voy a hacer con este gato?

El gato, que lo había escuchado y viendo su gran tormento, decidió hacer todo lo que estuviera a su alcance para ayudar a su joven amo. Así que le dijo:

-No te preocupes joven amo!, consígueme un sombrero, un bolso y un par de botas y salgamos a recorrer el mundo, ya verás todas las riquezas que podrás tener si permanecemos juntos.

Aunque el joven amo no tenía esperanzas con las promesas hechas por el gato, tampoco tenía nada que perder, y si seguía en su casa sin hacer nada, pronto moriría de hambre o dependería para siempre de sus hermanos.

Así que le dio su sombrero, su bolso y sus botas tal como le había pedido su gato, y emprendieron su viaje juntos.

El gato con botas cuento corto

Se fueron a recorrer el mundo!. Durante muchos días caminaron y caminaron hasta llegar a un reino muy lejano. El gato con botas escuchó hablar a las gentes del lugar, diciendo que a su rey le encantaba comer perdices, pero como eran muy escurridizas, eran casi imposibles de conseguir.

Mientras su joven amo descansaba bajo la sombra de un robusto árbol, el gato abrió su bolsa, sacó algunos granos, los esparció sobre ella y se escondió a esperar.

El gato cazando perdices

Al cabo de un rato aparecieron un grupo de perdices, que viendo los granos se fueron metiendo una a una en la bolsa para comerlas.

Cuando el gato con botas vio que ya era suficiente, tiró la cuerda que estaba oculta y cerró el bolso dejando atrapadas a las perdices. Luego se fue hasta el palacio para regalárselas al rey.

Cuando estuvo frente al rey le dijo:

-My rey, el Marqués de Carabás le envía este humilde obsequio.

Marqués de Carabás fue el nombre que se le ocurrió darle a su amo.

El rey muy contento, aceptó el regalo y le pidió al gato que le diera las gracias en su nombre, a su señor.

Pasaban los días y el gato seguía entregándole regalos al rey de parte de su amo. Un buen día, el gato se enteró que el rey saldría a pasear con su hermosa hija, por las orillas del río. Así que se le ocurrió una gran idea y le dijo a su amo:

-Sígueme la corriente y conseguiremos una gran fortuna!, sólo quítate la ropa y métete en el río.

Su joven amo le hizo caso como siempre y escuchó al gato gritar:

-Auxilio, Socorro!, se ahoga el Marqués de Carabás!!, le han robado su ropas.

La carroza del rey que iba pasando, se detuvo al escuchar los gritos del gato.

El rey se acercó y al ver que se trataba del Marqués, que tantos regalos le había enviado, no dudó en ayudarlo. Así que ordenó que le dieran las más finas ropas y lo subió en su carruaje para que lo acompañara en su recorrido.

El pícaro gato se adelantó a la comitiva real y se fue hasta las tierras de un temido ogro, donde se encontraban trabajando unos campesinos.

Los amenazó de muerte: Si cuando pase por aquí el rey y les pregunta, de quién son estas tierras, y ustedes no le dicen que pertenecen al Marqués de Carabás, todos serán ajusticiados.

Cuando el rey pasó en su carruaje preguntó:

-¿A quién pertenecen estas hermosas tierras?

-Son del señor Marqués de Carabás. Respondieron los campesinos.

Luego, el gato con botas continuó con su plan y se fue hasta un inmenso castillo del ogro, con la intención de arrebatárselo bajo engaños, para dárselo a su amo.

A sabiendas de que al ogro le encantaba que lo adoraran, se anunció con el pretexto de que por la gran admiración que sentía por él, habría viajado desde tierras lejanas, muy lejanas para conocerlo y presentarle sus respetos.

Esto le encantó al ogro, y cuando estaban a solas, el gato con botas le dijo:

-Estoy encantado de conocerlo!… no sabe cuánto he esperado por conocer a tan maravilloso hombre. Me han contado maravillas sobre usted!.

Y continuó halagándole de diferentes formas hasta ver lo complacido y orgulloso que se sentía el ogro. Entonces le preguntó:

-¿Es cierto que usted es capaz de convertirse en cualquier criatura que desee o cualquier animal?.

-Por supuesto contestó el ogro.

Y para demostrarlo se convirtió en un enorme y rugiente león, entonces el gato lo aplaudió demostrando su admiración y le dijo:

-Sorprendente, sorprendente. Esto es increíble!, pero me impresionará mucho más si usted con ese enorme tamaño sería capaz de transformarse en algo tan diminuto como un ratón.

-Eso debe ser imposible hasta para usted verdad?

Como respuesta a la pregunta realizada por el gato con botas, el ogro inmediatamente se transformó en un diminuto ratón, pero apenas lo hizo el gato se lanzó sobre él y se lo comió de un solo bocado y se lo tragó.

Cuento corto del gato con botas

De esta forma, el gato pudo reclamar el inmenso palacio y las hermosas tierras que pertenecían al ogro para entregárselas a su amo recién nombrado el Marqués de Carabás.

Habiendo tomado posesión del enorme y majestuoso castillo, invitó al rey el cual aceptó la invitación.

Al ver las riquezas que poseía y el enorme castillo, pensó que definitivamente el Marqués de Carabás era el hombre que merecía su hija, así que le propuso la mano de su hija en matrimonio.

El hijo del molinero aceptó, y después que el rey murió gobernó por muchos años aquellas tierras, junto con su fiel servidor el gato con botas, a quien nombró Primer Ministro.

El joven vivió feliz junto con su bella y amada esposa. Desde ese día agradeció a su querido padre por haberle dejado como herencia a un astuto gato con botas que lo convirtió en rey.

Moraleja del cuento del gato con botas.

La moraleja de este cuento es sencilla; nunca se debe menospreciar las cosas que te regalan por muy humildes que sean, ya que no sabes el esfuerzo que hizo esa persona para regalártelo.

Tampoco sabrás lo beneficios que puedas obtener con ese regalo; así que en vez de ver lo negativo, siempre observa lo positivo.

Otra enseñanza que muestra este cuento; es que con ingenio y trabajo se puede lograr cualquier cosa, sin importar lo difícil que parezca, siempre existe una forma de cumplir un sueño o una meta.

Seguramente te gustó este cuento como a mí, por eso te invito a ver esta otra versión de la historia que también te encantará.